Estas son las fotos en el Sagardi:
Y luego, al Bar Estudios. Tras una dura pelea logramos hacernos con un hueco para dejar las tablas de quesos y embutidos.
Después nos tomamos una copa en un lugar secreto que sólo conocía Rafa (a partir de ahora "el gurú"), donde increiblemente, incluso pudimos sentarnos.
Para acabar buscamos un lugar tranquilete para charlar un rato a un volumen aceptable, con tarta de chocolate incluida.












